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Calidad gubernamental a la baja
Enrique Provencio Durazo - 2026-05-25
Pocas señales dicen tanto de la vida cotidiana como la satisfacción de la población con los servicios, su confianza en las instituciones y las autoridades, la evaluación de los trámites que se realizan y la prevalencia e incidencia de la corrupción. En estos grandes y cruciales aspectos hay noticias preocupantes en los años recientes. Las diferencias entre estados son notorias, y también entre los atributos en que se desglosan esos temas, pero en conjunto se registran alertas que es necesario conocer y discutir públicamente, pues varios aspectos clave empeoraron.
Detrás del párrafo anterior hay información profusa, que proviene de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2025 del INEGI, difundida el pasado 21 de mayo. Es la octava ocasión en la que se presenta este ejercicio, uno de los más relevantes para conocer el estado del país, y que merece más atención no solo del público, sino, sobre todo, de las autoridades.
La encuesta, robusta y rigurosa, como todas las que levanta el INEGI, se aplica cada dos años a partir de 2011, y en esta ocasión abarcó 46,000 viviendas de ciudades de 100,00 habitantes o más, con entrevistados de 18 años o mayores. En unos casos se registran experiencias, percepciones y niveles de satisfacción, en otros se expresan evaluaciones, y, en conjunto, la ENCIG da un panorama de enorme valor para conocer el día a día de la sociedad mexicana, a escala nacional y estado por estado.
En esta entrega se comenta el componente de servicios públicos, y en siguientes colaboraciones para México Social se abordarán también los trámites y pagos, y las experiencias y percepciones de corrupción. La ENCIG 2025 se levantó el último trimestre de 2025, pero refleja realidades que se fraguan en periodos más largos y se refieren a diferentes escalas territoriales y niveles de gobierno, por lo que no necesariamente puede tomarse como una referencia para evaluar el primer año del actual gobierno federal. Si es, en cambio, una fuente para observar lo que está ocurriendo a mayor plazo.
Empezando por el bienio de 2023 a 2025, hay un elemento clave: de los 20 servicios básicos o bajo demanda que toma en cuenta el ENCIG 2025, en 19 bajó el nivel de satisfacción general (“muy satisfechos” más “satisfechos”) a nivel nacional, aunque los cambios vistos por entidad federativa, hay que reiterarlo, tuvieron un comportamiento muy diferenciado. Los cinco servicios que más empeoraron, según el registro de los usuarios, fueron las autopistas con casetas de cuota, los centros de salud y hospitales del gobierno de los estados, la educación pública universitaria, las carreteras y caminos libres, y los servicios de salud de IMSS.
En su promedio, los 20 servicios, pasaron de 56.6 a 53.2 por ciento. El cambio es preocupante de por sí para esos dos años, pero, sobre todo, porque se rompió una mejora que las encuestas anteriores habían detectado entre 2019 y 2023. Lo que se advierte, de entrada, es que por un camino van las mejoras del ingreso de la población, y por otro la calidad de los servicios que se ocupan en la vida cotidiana, desde la salud y la educación, la situación de las calles, el agua y el drenaje, a la recolección de basura y el trabajo de la policías, entre otros.
¿A qué pudo deberse ese quiebre en la percepción y evaluación de calidad de los servicios? Se requiere indagar más a fondo para encontrar las posibles razones, pero se pueden avanzar posibles explicaciones, según el tipo de servicios y según los cambios de satisfacción a plazos más largos. Por ejemplo, para el caso de las carreteras, pudo influir la inversión decreciente en mantenimiento y mejoras de los años recientes, pues desde 2015 los usuarios han venido registrando, bienio tras bienio, un nivel de satisfacción a la baja.
Las carreteras sin cuotas, uno de los servicios peor evaluados, en 2015 recibieron un 31.6/100 y en 2025 alcanzaron un 27.3/100. Las autopistas de cuota perdieron 10 puntos en el nivel de satisfacción de sus usuarios (de 72.4 a 62) en el mismo periodo. Aunque es muy clara la diferencia entre ambos tipos de camino, en ambas el servicio es ahora menos satisfactorio que 10 años atrás. En el caso de la educación pública universitaria, que también resultó peor calificada en 2025 en comparación con 2015, el deterioro percibido podría ser resultado del efecto combinado de una mayor matrícula con menores presupuestos por estudiante.
Como se puede ver el la gráfica, que compara la satisfacción general con 18 servicios públicos básicos y bajo demanda para varios años, las ENCIG dejan ver que de 2021 a 2025 el nivel promedio se retrajo considerablemente. De los 18, en 10 servicios la calificación quedó por debajo del 50 % en 2025. A la vez, la gráfica muestra también que en el transcurso de los 10 años hay una un cambio positivo, ligero, pero una mejora al fin y al cabo.
Lo que está expresando esta encuesta es que algo está saliendo mal en la gestión pública de los tres órdenes de gobierno, pues para la ciudadanía, lo que recibe resultó menos satisfactorio que en años anteriores. La ENCIG no es una encuesta más, está considerada como información de interés nacional. Esto implica que sus resultados son oficiales, y de uso obligatorio para la Federación, los estados y los municipios. En otras palabras, los gobiernos deben atender y dar respuesta a lo que la ciudadanía expresó en la ENCIG, ni más ni menos.
Fuente: https://www.mexicosocial.org/calidad-gubernamental/
Temas principal: Desarrollo, economía y sociedad